07/03/2019

Los sindicatos presionan ‘in extremis’ al Gobierno para cambiar la reforma laboral

Los dirigentes de Comisiones Obreras y de la Unión General de Trabajadores están ejerciendo una presión de última hora para que el Gobierno apruebe cambiar la reforma laboral antes de las elecciones, tras las nuevas dudas suscitadas por Pedro Sánchez y la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. Tanto Unai Sordo (CCOO) como Pepe Álvarez (UGT) aprovecharon ayer la II Conferencia Nacional Tripartita con el lema El futuro del trabajo que queremos para instar al Gobierno a no apurar más tiempo tras la disolución de Las Cortes.

"No sé si hay que abordar un nuevo Estatuto de los Trabajadores, pero lo que sí creo es que abordar este nuevo marco de relaciones laborales requiere corregir algunos de los aspectos más lesivos que las últimas reformas han acarreado, que se explican en una especie de externalización del riesgo que está produciendo una precariedad permanente del empleo", señaló Sordo. El dirigente de UGT dijo que no hay que "renunciar» al cambio legal y confió en que "en la Diputación Permanente del Congreso se encuentre la mayoría suficiente para poder aprobarlo".

Para Álvarez, sería "difícilmente explicable" que esta legislatura finalmente acabe sin que estos elementos sean cambiados. En la misma conferencia, Sánchez omitió hablar de la reforma laboral, pese a sus 20 minutos de discurso sobre el mercado de trabajo. El líder del PSOE siempre aseguró antes de llegar a La Moncloa que su prioridad sería "derogar la reforma laboral" y, ya en el cargo, "modificar los aspectos más lesivos", pero ayer, ni palabra, evidenciando dudas.

Valerio guardó el mismo silencio en su discurso, pero fuentes oficiales del Ministerio de Trabajo negaron que tal omisión signifique renunciar ya a "retocar" la reforma laboral antes de las elecciones. "No está la decisión tomada", aseguraron. Valerio sí admitió que "son malos tiempos para la lírica y, cuando se convocan unas elecciones, aún más complejo todo".

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ya declaró el pasado mes a este diario que, tras anunciar elecciones, "el Gobierno debería tener la decencia de no legislar".